Cinco centros de distribución que dan servicio a más de 2.000 tiendas en 70 países, tanto propias como franquiciadas, bajo las enseñas de Springfield, WomenSecret, Cortefiel y Fifty Factory, a lo que se unen los clientes online, que no paran de crecer. A esto se enfrenta cada día el director de Logística de Grupo Cortefiel, Jaime Caro, que en una entrevista en exclusiva para UNO, explica cómo es su operativa de trabajo y los retos a los que se enfrenta su departamento.
¿Podría hacernos una radiografía de cómo es la red logística del Grupo Cortefiel?
La red logística de Grupo Cortefiel cuenta con tres centros en España, ubicados en Madrid, Cuenca y Toledo. El de Aranjuez (Madrid), que es el centro principal de la red logística del grupo, cuenta con un espacio útil de almacenaje de 100.000 metros cuadrados, recibe mercancía de proveedores de todos los orígenes de compra y suministra producto a todas las tiendas propias y franquicias. En él, se combina el tratamiento automático de producto (clasificadores de cajas y unidades y almacenes de microshuttles), junto con la manipulación del mismo mediante sistemas de radiofrecuencia y voicepicking en zonas de almacenaje convencional.
En Tarancón (Cuenca) el grupo cuenta con otro almacén dedicado a e-commerce. Con una superficie de 25.000 metros cuadrados, en él se tratan los pedidos online de las cuatro cadenas del grupo, tanto a destinos nacionales como internacionales.
La logística inversa se gestiona desde Yuncos (Toledo), donde el grupo posee otro almacén de unos 12.000 metros cuadrados, en el que se recoge la mercancía sobrante de todas las cadenas al final de cada temporada para ser enviada posteriormente a las tiendas outlet de Fifty Factory.
¿Y fuera de nuestras fronteras?
Contamos con instalaciones en México y en Hong Kong. En México disponemos de un almacén de 3.500 metros cuadrados desde el que se da servicio a las tiendas del Grupo Cortefiel allí, así como al franquiciado local. Se realizan actividades de picking de prenda y caja, así como operaciones de cross-dock. Y en Hong Kong contamos con un almacén de 6.000 metros cuadrados en el que se realiza picking de cajas para dar servicio a los franquiciados.
¿Logística externalizada o con recursos propios?
Ambas. La mayoría de nuestras actividades logísticas (manipulación, transporte y almacenaje) son realizadas por empresas externas. En este sentido, a la hora de subcontratar buscamos variabilizar los costes, así como flexibilidad y rapidez en la implantación de soluciones logísticas. Esos fueron los motivos por los externalizamos los centros de Aranjuez y Tarancón, así como los almacenes internacionales.
¿Qué le piden a un operador logístico?
Que entiendan las necesidades de nuestra cadena de suministro, derivadas de la estrategia del negocio. Deben tener capacidad para adaptarse a los volúmenes de trabajo manteniendo buenos niveles de servicio. Su solvencia y su experiencia en sectores similares al nuestro son variables importantes a la hora de realizar la elección. También valoramos muy positivamente su capacidad de crecimiento, no solo en volúmenes sino en innovación y tecnología. Y, por su puesto, el coste, aunque en realidad es un mix de todo lo anterior lo que influye a la hora de tomar la decisión final. La relación que mantenemos con nuestros operadores logísticos es fluida y basada en la confianza. Los vemos como partners y no como meros proveedores de servicios. Compartimos con ellos planes de futuro, previsiones de actividad y mejoras en los procesos. Todo ello en un marco estable,con unos indicadores de servicio y tarifas claramente definidos y que hay que cumplir.
¿Cuáles son los principales retos logísticos de Grupo Cortefiel?
El mantenimiento de los costes logísticos sin afectar al servicio. También la adecuación de la tecnología. Hoy no basta con gestionar y transportar mercancía, hay que gestionar además grandes cantidades de información para tomar decisiones casi en tiempo real. Adicionalmente, debemos seguir avanzando en el desarrollo de esta corriente que es la Industria 4.0 seleccionando aquellas iniciativas que resultan más útiles en nuestro entorno.
La adecuación de la red logística y de los almacenes existentes a los crecimientos previstos por el negocio es otro de los retos del Grupo.
Debemos dimensionar correctamente cada una de nuestras operaciones, buscando un equilibrio entre automatización (reducción de costes operativos) y operaciones manuales (flexibilidad). También tenemos que dar apoyo al crecimiento internacional de Grupo Cortefiel y esto nos va a obligar a repensar algunas de nuestras operaciones en el extranjero para ser más ágiles en los tiempos de reposición sin que se disparen los costes. Esto incluye nuestra actividad de e-commerce. Y, por supuesto, la sostenibilidad. En este sentido, ya hemos dado diferentes pasos en los últimos años con el fin de reducir nuestro consumo energético en los almacenes, la utilización de cartón, plásticos y maderas, así como la emisión de CO2 fruto del transporte. Además, uno de los aspectos que también valoramos a la hora de seleccionar proveedores de servicios son las medidas de sostenibilidad que desarrollan.
¿Cómo afrontan el crecimiento del e-commerce?
Las ventas a través de Internet del Grupo aumentan cada año y aunque hoy por hoy su stock y operación de e-commerce están centralizados en Tarancón, estamos trabajando para que, en un futuro muy próximo, poder servir pedidos a los clientes online también desde nuestras tiendas a sus domicilios o puntos de conveniencia.
Inicialmente, la operación de Internet se realizaba desde el almacén central de Aranjuez, pero a medida que fue creciendo y ocupando más espacio nos dimos cuenta de que no éramos eficientes en su tratamiento, lo que nos llevó a sacar la actividad de allí, lanzando un tender entre diferentes operadores especializados en e-commerce buscando mejores costes y nivel de servicio; un sistema de gestión de almacenes (SGA) eficiente y capaz de gestionar la operación con todas las variantes que se dibujaban en el horizonte; y un almacén escalable que nos permitiese seguir creciendo al ritmo marcado por el negocio. A día de hoy, podemos decir que los objetivos se han cumplido, hemos reducido nuestros costes, mejorado nuestro plazo de entrega, incorporado nuevos servicios y además hemos liberado espacio en Aranjuez.
¿Qué desafíos han tenido que afrontar en este proceso?
La adaptación a una variabilidad muy alta de la actividad, con nuevos servicios y modalidades de entrega, cada vez más rápidas. Nos
encontramos con modelos que priman la inmediatez en el servicio: entregas en dos horas, el mismo día, al día siguiente, algo que considera una ventaja competitiva ante empresas que no son capaces de ofrecer estas modalidades de entrega y que lo sufren como una barrera de entrada en el mercado. Además, existe una presión en los costes muy importante. Desde mi punto de vista, el cliente sigue asociando venta online con oportunidad de precios y los equipos comerciales ven este canal con unos costes similares al tradicional. Hoy por hoy, la operación de internet en Grupo Cortefiel es muy intensiva en mano de obra y tiene pocos automatismos, lo que implica unos costes unitarios superiores al que manejamos en tienda. Adicionalmente, nos encontramos con un mercado de transporte que no tiene recursos suficientes para hacer frente a la demanda existente y esto provoca una subida de precios o una pérdida de servicio. Todo esto, supone una inversión en tecnología muy importante. Los sistemas informáticos tienen que estar preparados para trabajar 24 horas al día de manera continuada, tienen que ser redundantes, capaces de gestionar el stock en varias ubicaciones y direccionar los pedidos al punto de servicio más óptimos para su entrega al cliente.
¿Cuáles son sus desafíos en el área del transporte?
La sostenibilidad del modelo de transporte es otro de los retos del comercio electrónico. En unas ciudades cada vez más congestionadas por el tráfico no parece admisible un modelo en el que diferentes empresas de transporte realicen entregas en un mismo edificio en vehículos distintos. Por ello, habrá que buscar nuevas modalidades de entrega, más eficientes, que aseguren el éxito de las mismas al primer intento o vehículos menos contaminantes. Todo ello nos abre un futuro muy interesante en el que tendremos que colaborar cargadores y transportistas.

Comments are closed.