Por Juan Pablo Lázaro, en ABC

Juan Pablo Lázaro
Presidente de UNO y de CEIM
Estamos asistiendo a un momento de cambio en la economía mundial que es estructural y no coyuntural y, por tanto, podemos afirmar que esta nueva situación ha venido para quedarse. La revolución tecnológica que estamos viviendo, el desarrollo de países como China e India y la globalización están cambiando profundamente la forma de actuar de las empresas. La llamada «digital generation» tiene ya capacidad de compra. Estos nuevos compradores exigen una mayor rapidez en la disposición de los productos que adquieren.
Ésto, unido a las estrategias «just in time» o las de flujo tenso, entre otras que imperan en cualquier proceso logístico, hacen que la velocidad sea un elemento diferencial en la economía mundial. Por primera vez en la historia podemos afirmar que España, en un momento de revolución como la actual, está preparada para los profundos cambios que se están produciendo desde el punto de vista de infraestructuras.
Así, tenemos los mejores aeropuertos del mundo, excelentes puertos, un buen entramado de carreteras, una buena red radial de trenes de alta velocidad, un buen desarrollo de ancho de banda y capital humano con alta preparación. Sin embargo, en lo que a red ferroviaria se refiere existe un déficit con respecto a Europa, en especial en el sector de mercancías. En ese sentido, desde la CEOE de Madrid, donde representamos a todo el tejido empresarial turo una herramienta fundamental para que esta tendencia exportadora no sólo se mantenga, sino que aumente. El transporte ferroviario es clave para Europa porque se trata de un modelo sostenible medioambientalmente, dado que se trata de un sistema de transporte muy ecológico, competitivo, rápido y eficaz.
España está llamada a convertirse en un auténtico «hub» logístico multimodal (ferroviario, carretera y aeropuerto) a nivel mundial. La conexión entre Europa y África debido a nuestra situación geográfica, así como las conexiones aéreas con Latinoamérica convierten a España en el lugar ideal para desarrollar este modelo y para que empresas de todo el mundo decidan invertir en nuestro país. Los datos indican que el volumen del transporte ferroviario, en especial el de carga, es muy inferior en España que en el resto de Europa y, a su vez, menor en Europa que en Estados Unidos. Al mismo tiempo, si queremos revertir esta tendencia es fundamental que además de las infraestructuras, incrementemos los procesos de liberación del sector con el fin de reducir los costes y mejorar la eficiencia.
Desde CEIM (empresarios de Madrid) apoyamos también el desarrollo de otros corredores ferroviarios como el pirenaico o el cantábrico por los mismos motivos expuestos anteriormente. En ocasiones se argumenta la necesidad de infraestructuras pensando que beneficia a una parte concreta del territorio nacional, es decir, a sólo unas determinadas comunidades autónomas. Sin embargo los empresarios de Madrid pensamos que hoy más que nunca hay que trabajar con una visión mucho más global y teniendo en cuenta que lo que es bueno para una parte es bueno para el todo. Del desarrollo de esta infraestructura se beneficiaría de forma directa o indirecta toda España y sin duda se convertirá en un elemento vertebrador de país, lo cual es hoy es más necesario que nunca. No hay cosa que más consiga unir que un proyecto en común.
Por tanto consideramos que es necesario que todos los españoles apostemos por este proyecto que mejorará la competitividad y productividad de las empresas, generará empleo y riqueza, pero sobre todo ayudará a que mejore el nivel de vida de las personas que es lo que realmente aporta sentido a cualquier actividad económica. No tiene sentido pensar en una economía que no esté al servicio de los ciudadanos.
El citado Corredor conectará por tren desde Figueras hasta Algeciras a través de un modelo circular, complementario al radial ya existente. Este corredor dispondrá además de conexiones con otros puntos del centro de la península. Uno de los mejores datos de la economía española de los últimos años, aparte de la evolución de la balanza por cuenta corriente, es el aportado por el desarrollo de la balanza comercial.
Las exportaciones de las empresas españolas han crecido de forma espectacular. Hay más de 160.000 empresas que exportan y 60.000 de ellas ya lo hacen de forma recurrente. Esto es consecuencia directa de la mejora de la competitividad y, por tanto, de la productividad. Una parte importante de ese tejido empresarial exportador se encuentra en la franja mediterránea española. Podemos afirmar que esta infraestructura ferroviaria, además de generar empleo durante su construcción, aportará a fude fu- «Hay más de 160.000 empresas que exportan y 60.000 de ellas ya lo hacen a menudo»

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