Los sistemas de gestión de flotas llevan mucho tiempo formando parte de las flotas de transporte, que se han beneficiado de las ventajas que su uso supone: desde la localización de los vehículos a la gestión de datos del tacógrafo, pasando por una mejora en el servicio al cliente o de la seguridad en carretera. Pero, ¿cómo evolucionarán estos sistemas? ¿Qué nos deparará el futuro en la gestión de las flotas de las empresas de transporte? De estos y otros temas hemos hablado con Heike de la Horra, director comercial de Webfleet Solutions, compañía del grupo Bridgestone.
UNO.- ¿Considera necesario que las empresas hoy en día, y de cara al futuro, utilicen sistemas de gestión de flotas?
Heike de la Horra.- Por supuesto. Hoy en día los sistemas de gestión de flotas son imprescindibles para mejorar la competitividad de las organizaciones. El mercado se está transformando, cada vez es más exigente, con nuevos modelos de negocio, y la tecnología es la respuesta y la base en este nuevo escenario.
Por poner un ejemplo, hoy en día el cliente no solo espera conocer la hora de entrega de su mercancía, si no que espera saber la temperatura de su carga durante el desplazamiento. Este punto de innovación ayuda a las empresas a posicionarse frente la competencia.
Hace unos meses realizamos una encuesta a nivel europeo a más de 1.300 empresas con vehículos. En dicha encuesta, el 89% de los directivos consultados consideraban que la digitalización mejoraría su productividad. El 21% ya automatizaba sus procesos de identificación y envío de conductores, cosa que se traducía en un aumento de la eficiencia y el servicio al cliente.
UNO.- ¿Son los sistemas de gestión de flotas una herramienta para grandes empresas, o también pueden beneficiarse de ellos las Pymes y los autónomos?
Heike de la Horra.- En la misma encuesta de la que te hablaba en la anterior pregunta, entrevistamos también a directivos de pequeñas empresas. Precisamente las Pymes eran las que hablaban de la necesidad de optimizar el tiempo y de no gastarlo en tareas administrativas, ya que esto les suponía una enorme pérdida de tiempo y de dinero. Por ejemplo, comentaban que invertían de media 1 hora y 41 minutos para identificar y asignar un trabajo a la persona más adecuada de forma manual, mientras que con un sistema de gestión de flotas esto es automático y, sin duda, más preciso, ya que se tienen en cuenta factores como el estado del tráfico en tiempo real, las asignaciones pendientes, es posible reajustar la planificación ante cualquier imprevisto o urgencia o asignar el trabajador más cualificado para cada tarea.
También cabe señalar el impacto positivo que tiene de cara los conductores el uso de sistemas de gestión de flotas, en términos de reducción del estrés. Mostrar el tráfico en tiempo real, proponer una planificación realista o evitar que tengan que ocuparse ellos mismos de gestionar los datos del tacógrafo. Teniendo en cuenta que, según la normativa europea, dentro de un tiempo también las furgonetas de transporte internacional de 2,5 toneladas tendrán que llevar tacógrafo, esto es algo a valorar.
UNO.- ¿Qué tendencias cree que marcarán el ritmo de la industria del transporte el próximo año?
Heike de la Horra.- Desde que comenzó la crisis provocada por la COVID-19, hemos podido constatar que el transporte es un sector fundamental, un servicio básico. Pero las empresas de transporte también han visto cómo su actividad disminuía debido a la crisis, especialmente en los primeros momentos del estado de alarma. Eso ha hecho que muchas de ellas consideren el ahorro de costes (ya sea de combustible, de mantenimiento o de seguros) una necesidad básica. Y en estos temas las soluciones telemáticas pueden marcar la diferencia. Para que sea más gráfico, por poner un simple ejemplo, mediante el análisis del estilo de conducción, entre otros parámetros, es posible lograr importantes ahorros en combustible, realizar mantenimientos preventivos para evitar averías costosas y reducir las primas de los seguros mejorando el estándar de conducción de la flota.
Por otro lado, también estamos viendo que cada vez hay una mayor concienciación por reducir la huella de carbono y el impacto medioambiental en el sector. Aquí, por ejemplo, entra el vehículo eléctrico. Aunque el crecimiento del mercado se ha ralentizado debido a la Covid-19, la Agencia Internacional de la Energía prevé que hacia 2030 el 15% de la flota mundial será eléctrico.
«Acompañamos al gestor de la flota en el proceso de electrificación de la misma»
Esto representa un aumento del 30% cada año. Ser sostenible ya no es imagen y marketing, es un pilar estratégico clave de cualquier empresa. Y las soluciones de gestión de flotas también son un componente clave en este aspecto, no sólo porque permitirán administrar de forma más eficiente la flota eléctrica, sino porque, ya hoy en día, están mejorando el estándar de conducción en las flotas, cuyo resultado es una menor emisión de gases contaminantes al medioambiente.
Además, en nuestro caso en particular, acompañamos al gestor de la flota en el proceso de electrificación de la misma, aportándole datos que le ayuden a decidir qué vehículos diésel o de gasolina pueden cambiarse por vehículos eléctricos sin que sus conductores o su negocio pierdan productividad. También ofrecemos información sobre los vehículos híbridos y eléctricos de la flota, incluyendo datos en tiempo real sobre los niveles de batería, el rango de conducción y el tiempo restante para la recarga, lo que facilita la gestión de la misma. Es más, debido a estas prestaciones para vehículos eléctricos nuestra solución Webfleet acaba de ganar el premio Telematik, uno de los galardones más prestigiosos de la industria.
UNO.- Ya que hablamos de tendencias, ¿hacia dónde evolucionarán los sistemas de gestión de flotas?
Heike de la Horra.- La industria de la automoción está evolucionando de forma imparable. Los proveedores de soluciones de movilidad, sean fabricantes de vehículos, proveedores de soluciones de gestión de flotas u otros, estamos invirtiendo en tecnologías para hacer los vehículos más seguros, más sostenibles y como no, más productivos.
Los coches cada día están más conectados. Pronto empezaremos a ver cómo algunos, además de ser capaces de comunicarse con el fabricante o con el taller, también lo harán con infraestructuras como semáforos o carreteras, o con otros coches y conductores. El objetivo de esta conectividad es mejorar la seguridad, reducir emisiones al medio ambiente, atascos de tráfico y disminuir costes de combustible y mantenimiento de los vehículos.
Los sistemas de gestión de flotas evolucionarán hacia soluciones de movilidad que incorporarán inteligencia artificial, deep learning, blockchain, etc., para mejorar y automatizar procesos. Por ejemplo, podrán ser los propios vehículos los que decidan cuándo necesitan una revisión y fijarán la cita con el taller y llegar al mismo de forma autónoma. Los sistemas de telemática como Webfleet, contribuirán a automatizar y acelerar aún más estos procesos.

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