Bell España Alimentación S.L.U. es una empresa especializada en la elaboración de jamones y embutidos, y forma parte del grupo multinacional suizo Bell Food Group, uno de los líderes europeos de alimentación. Cuentan con tres centros de producción en España: el producto serrano se elabora en sus dos plantas de Castilla La-Mancha, en los municipios toledanos de Fuensalida y Casarrubios del Monte, y el producto ibérico en su planta de Extremadura, ubicada en Azuaga (Badajoz).
Comercializa bajo la marca Sánchez Alcaraz, que posee experiencia acumulada de más de dos generaciones garantizando el sabor y la calidad de sus productos. Además, cuenta con una dilatada experiencia en la comercialización de productos fuera de España, lo que avala su vocación exportadora, siendo uno de los mayores exportadores de jamón serrano en el mercado europeo.
Su director de Compras y Logística en España, Francisco Comino, explica a UNO que, para cubrir todas las necesidades de servicios logísticos de su red productiva, trabajan áreas muy diversas, todas ellas en temperatura controlada:
- Cargas completas FTL (Full Truck Load) internacionales (350 expediciones/año).
- Cargas completas FTL (Full Truck Load) nacionales (280 expediciones/año).
- Carga fraccionada LTL (Less than Truckload) nacional (4,8 Millones de kilos/año).
- Carga fraccionada LTL (Less than Truckload) internacional (0,2 Millones de kilos/año).
- Servicios de almacenaje frigorífico.
- Paquetería para entrega a consumidor de su e-commerce.
“Tenemos externalizada toda esta actividad logística en 25 operadores con los que colaboramos habitualmente”, asegura Comino.
Afirma que “la gran profesionalidad de nuestros proveedores de servicios logísticos nos ha demostrado que posibilita tanto la flexibilidad y seguridad en las entregas, como unos plazos de tiempo controlados, lo que nos garantizan la satisfacción del cliente, siendo, en definitiva, nuestro principal objetivo”.

A un operador logístico le piden “que sea eficaz y eficiente. Es decir, que consiga realizar el servicio con eficacia y con el menor consumo de recursos posibles, generando así el menor impacto medioambiental en su actividad”, explica el director de Compras y Logística de Bell España Alimentación. Añade que, tanto operador como cargador, “deben de compartir valores”, ya que de no ser así, “la ruptura de la relación en el medio plazo está garantizada”.
A la hora de lanzar un tender de logística, sus prioridades pasan por “identificar perfiles de empresa con las capacidades técnicas para satisfacer nuestras necesidades logísticas y con la implicación necesaria para construir un modelo de crecimiento conjunto, basado en el compromiso, la eficacia, la eficiencia y la iniciativa”.
Actualmente tienen una Call for Tender en curso para el transporte en carga fraccionada, nacional e internacional, de cara a los nuevos contratos del año 2022. Han sido invitados a participar 46 proveedores y la respuesta está siendo muy positiva, reconoce Comino.
Los destinos de la tender en nacional están repartidos por toda España, con especial peso en todas las cadenas de distribución moderna.
Los destinos principales de la tender internacional son Portugal, Italia, Francia, Suiza, Polonia, Benelux y Holanda. Esto supone alrededor de 270-300 expediciones al año.

Crecimiento continuo
“La nuestra es una historia de continuo crecimiento. Nuestra demanda sigue siendo muy grande y nuestro entusiasmo por seguir comprometiéndonos en proyectos nuevos, imparable”, puntualiza Francisco Comino, que añade que “en Bell Food Group tenemos un objetivo ambicioso en el que trabajamos con ilusión, competencia y sentido de la responsabilidad: ser una de las mejores empresas de alimentación de Europa”.
Y en esa línea, recientemente han finalizado la implantación de un ERP (Enterprise Resource Planning) de CSB System con el objetivo de optimizar y automatizar sus procesos de negocio de compras, gestión de almacenes, planificación y control de producción, expediciones, ventas, mantenimiento, gestión de calidad y trazabilidad, sistema de gestión de documentos, marcación de precios, contabilidad y finanzas. Así como EDI, ERP móvil y gestión de rutas.
“Se trata de un paso más en nuestro camino a la digitalización. Una solución de cadena de suministro completa a lo largo de todo el proceso, desde la compra hasta la venta”, asegura el responsable de Logística, que añade que este nuevo sistema “nos brinda información estratégica de una única fuente veraz, permitiendo realizar inventarios a tiempo real, reduciendo considerablemente errores en el etiquetado y optimizando la creación de valor en la preparación de pedidos mediante el uso de terminales móviles, entre otras ventajas”.
Esta compañía maneja en torno a 500 referencias de “fondo de armario” de logística, “pero nuestra ventaja competitiva principal es nuestra capacidad para hacer “trajes a medida” en base a las necesidades de cada empresa o incluso cliente”.
Mantienen el stock disponible que han acordado con sus clientes, así como una continua interlocución con sus equipos comerciales. “Compartir la información de movimientos de materiales a lo largo de toda la cadena de suministro nos permite conseguir que el stock fluya, encontrándose así en la cantidad, calidad, tiempo y lugar necesarios”, afirma Comino.

Desafíos
Debido al producto que comercializa y al sector al que pertenece, uno de los desafíos a los que se enfrenta esta compañía es la estacionalidad de las ventas. “En nuestro sector, la campaña de Navidad supone un promedio del 40% de las ventas de todo el año. La red de suministro se convierte en esos meses en un ‘relámpago’ donde cada minuto cuenta y cada error resulta irreparable”, asegura su responsable de Logística de Grupo Bell España Alimentación.
Explica también que “antes de la pandemia, ‘bastaba’ con garantizar a tu compañía los suministros de productos y servicios en óptimas condiciones de precio, calidad y tiempo. Ahora, sin embargo, hay que conseguir que pase lo que pase a causa del Covid, todo funcione como si no estuviera pasando nada”.
A raíz de la aparición de Covid-19, Francisco Comino ha guiado la gestión de su departamento conforme a 10 claves:
1.- Proteger a los equipos humanos y motivarles.
2.- Optimizar el “efectivo”.
3.- Identificar las materias primas y/o suministros esenciales para nuestra actividad.
4.- Revisar las fuentes de suministro y actualizar el mapa de riesgos logísticos.
5.- Actualizar el análisis de riesgo proveedores de primer y segundo nivel.
6.- Decidir proveedores “aliados” para la pandemia.
7.- Analizar el mercado en busca de crear tendencias.
8.- Mantener un nivel de digitalización adecuado, unos procedimientos de compra y unas técnicas de negociación acordes a la situación
9.- No abandonar la innovación en procesos y productos.
10.- Cirugía fina en la coordinación con las áreas productivas y su ajuste Oferta/Demanda.

Reconoce que la incertidumbre es una de las principales dificultades que encuentra a la hora de gestionar su departamento, debido a que “los datos históricos y las previsiones pierden su utilidad”. Por ello, apunta que “ahora es más necesario que nunca escuchar nuestro instinto, priorizar nuestra capacidad para equilibrar táctica y estrategia, para administrar el uso óptimo de nuestros recursos. Desaparece la planificación a largo plazo y todas las decisiones requerirán enfocarse en el ahora mismo, no se puede esperar a mañana para decidir”.
Considera que la logística del futuro se encamina “hacia la colaboración en la red de suministro de todos los eslabones de la cadena, con propuestas colaborativas entre una misma tipología de operador de sectores que no sean competencia entre ellos y tengan unos requerimientos logísticos comunes”.
Desde el punto de vista de Comino, “el diseño de actividades logísticas en modo ‘sharing’ compartiendo herramientas e información, unida a los avances tecnológicos (robotización e inteligencia artificial), posibilitará el crecimiento de la logística y unos impactos medioambientales, sociales y económicos nunca conocidos hasta ahora”.

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